extracto

Casados Sin Hijos

de Matías Del Federico

Personajes

Augusto / Flor
Martin / Federico
Nancy

lugar

La escenografía muestra un living comedor ambientado con estilo oriental. Una mesa ratona ubicada en el centro del escenario.  Un balcón, o jardín con puertas que dejen ver el exterior, y algunos otros muebles que den la sensación de una casa de clase media. Un pasillo que conecta con el resto de la casa. Todas las escenas transcurrirán en el mismo lugar. Cuando viene la luz vemos a Flor notoriamente apurada, yendo hacia la Laptop.

obra

FLOR: Nancy, yo tendría que ir terminando sabés… Conéctate con tu interior… (Como diciendo no me rompas más las pelotas)  Respirá… Cuando sientas que estas en paz con vos, vas a poder estar en paz con los demás… (Intentando conectar la imagen de skype) ¡No sé qué mierda pasa con esto que no te veo! (Ubica la Laptop en la mesa ratona)

NANCY: Es que no se si tengo ganas de estar en paz con mariano, más bien lo contrario…Además yo estoy en paz conmigo Flor, pero en el mundo hay más personas, ese es el problema.

FLOR: (Sintetizando) Siempre, si sucede, conviene…

(Aparece OK la imagen y el audio por skype en su laptop) Ahí te veo…

NANCY: Nunca voy a entender esa frase. Por qué me tiene que convenir que me dejen plantada. (Le llega un WhatsApp a su celular)

FLOR: Porque de lo malo también se aprende, Nancy…

NANCY: Me llegó un WhatsApp…

FLOR: ¡Noo!… Dejá el teléfono. Mirame a mí… Respira…  (Flor levanta sus dos manos, las une y como un rezo dice:) Seguime: Abro, junto, miro manos…Oh Shanti…

(Nancy la sigue con el ejercicio)

NANCY: Pero puede ser mariano…

FLOR: ¡Respira Nancy! ¡Abrí tu campo áurico!

NANCY: Necesito mirar… Es un segundo…

FLOR: Pensa en violeta… Respira…

NANCY: Pero puede ser importante…

FLOR: Respira Nancy, ¡la puta que te parió!…

NANCY: ¡Flor! Me puteaste…

FLOR: Perdoname… Es que tengo un día complicado y estoy muy retrasada…

NANCY: Quiero saber si le pasó algo o me mintió y por eso no fue al aeropuerto.

FLOR: Ocultar la verdad no siempre es mentir…

NANCY: No entendí, ¿cómo es eso?

FLOR: (Incómoda) Lo vemos otro día…

NANCY: ¿Puedo mirar?

FLOR: Hacé lo que quieras… Sabés que creo que te desprecias…Hay un mecanismo nocivo en tu personalidad que atrae las cosas malas que te pasan…

NANCY: Nunca me habían dicho algo tan feo pero con tan lindas palabras. Tenés un don, Flor.

FLOR: No, tengo una nausea…Ya vuelvo…

(Flor sale de escena corriendo, casi no puede aguantar el vómito. Por la puerta de servicio entra Martín, con dos bolsas y fumando un cigarrillo de marihuana. Nancy duda hasta que no aguanta más y mira su celular.)

MARTIN: ¡Flor!

NANCY: ¡Flor!

MARTIN: ¡Flor!

NANCY: ¡Flor!

(Los “Flor” de Nancy suenan como un eco de los de Martín)

MARTIN: (Mira el cigarrillo de marihuana) Mierda, ¡cómo pega esta flor!

NANCY: ¡Flor, es un mensaje de mariano!

(Martín observa la computadora. Descubre la figura de Nancy)

MARTÍN: Hola.

NANCY: Hola. ¿Tu mujer está por ahí?

MARTÍN: No tengo mujer. Tuve una a los quince años pero no funcionó, me encontró chapando con el hermano.

NANCY: ¿No sos el marido de Flor?

MARTÍN: No… Soy Martín, el hermano de Flor, ¿y vos quien sos?

NANCY: Nancy, voy a la clase de Yoga que da Flor…

MARTIN: Ah que tal Nancy, mucho gusto… (Deja una de las bolsas en el perchero de la entrada y la otra arriba de una silla)

NANCY: Le estaba contando a Flor que Mariano me prometió un viaje a Río de Janeiro y me dejó plantada en el aeropuerto. No es la primera vez que no cumple con su palabra. Está bien, él tiene una familia, yo soy la estúpida que no exige nada. Pero me dejó como una idiota parada en el aeropuerto con la valija. Es re humillante. Lo llamé todo el día y ni siquiera me respondió. Ahora me mandó un mensaje, no sé si leerlo…

MARTÍN: ¿Y qué vas a hacer?… ¡Leelo en voz alta así yo también lo escucho!!

NANCY: Dice… Que se le complicó en el trabajo… Me pide disculpas el infeliz. ¡Lo mando a la puta que lo pario!

MARTÍN: No, no pará ¿Cómo lo vas mandar a la puta que lo pario? Si lo queres tenes que luchar. Yo que vos le mando un mensaje bien de conchudita.

NANCY: ¿Y eso cómo sería?

MARTÍN: Y un mensaje que diga… Que vos tampoco fuiste al aeropuerto… y que tenés otro tipo que te coge mejor…

NANCY: Noooo…

MARTÍN: Sí… haceme caso… Vas a ver que en cinco minutos lo tenes en la puerta de tu casa…

NANCY: No… ¿No será mucho?…

MARTÍN: No sé. A mí siempre me funciona.

NANCY: ¡Está bien, yo se lo mando!

MARTÍN: Muy bien pichona. Vas a triunfar.

(Flor vuelve a escena. Todavía algo descompuesta.)

FLOR: Hola Martín. ¿Augusto entró con vos?

MARTÍN: Hola, no, vine solo…  

FLOR: Ah, bueno… ¿Vos estuviste fumando?

MARTIN: Un poquito.

FLOR: Sabes que me hace mal en mi estado. No hagas que te rete como a un chico…

MARTIN: Bueno, perdón.

FLOR: ¿Te acordaste de traerme el libro de regalo para Augusto?

MARTÌN: Sí, está en la bolsa ahí en la silla.

FLOR: Ah, genial(Flor agarra la bolsa que le dijo Martín y la guarda en algún lugar de la cocina) Después te doy la plata…

MARTIN: (A la computadora.) Ahí volvió tu gurú, ¿querés que te deje con ella, o me preferís a mí?

NANCY: ¡Me tocan el portero! Ya vuelvo. ¡No se vayan! (Nancy desaparece de escena)

MARTÍN:(Por Nancy) ¡Qué intensa esta chica!

FLOR: (Visiblemente preocupada y nerviosa.) Sacate las zapatillas…

MARTÍN: Bueno, está bien, qué humor. (Se saca las zapatillas y las deja en una alfombra al lado de la puerta principal)

FLOR: ¿Por dónde entraste vos?

MARTIN: Por la puerta de servicio. Augusto me dio las llaves.

FLOR: Te las dio para una urgencia… No para que entres como si fuese tu casa…

MARTÍN: Bueno, cambiemos de tema… ¿Se puede saber hasta cuándo vas a ocultar lo tuyo?, mirá que ya se te empieza a notar.

FLOR: Yo voy a decidir el momento.

MARTÍN: ¡Y qué mejor que hoy que Augusto cumple cincuenta años para que se entere!

FLOR: Martín, dejame manejar mi vida a mí, ¿puede ser? ¡No sé para qué te lo conté!…

MARTIN: Estas dando vueltas y vueltas como un hámster desde hace semanas…

FLOR: Cortala… ¿Qué le dijiste a Nancy?

MARTÍN: Le dije que le mande un mensaje a este tipo diciéndole que tiene otro hombre que la coge mejor…

FLOR: ¡Martin! ¡Esta chica está con ataques de pánico! No sé si se va a matar. ¿Qué te metes?

MARTÍN: Le estoy dando un buen consejo y a vos también. Pero no me queres escuchar…

FLOR: Si venís a fastidiarme, andate. No es un buen día.

NANCY: Ya estoy chicos, ¿de qué hablan?

FLOR: De nada Nancy…

MARTÍN: (A Nancy) De niños Nancy. ¿Vos sabías que tu profesora está embarazada? (A Flor) Ay se me escapó.

(Flor se hace a un lado de la laptop para que Nancy no la vea y le dice a Martín que se calle la boca. Se lo dice con gestos. Sin emitir sonidos)

NANCY: Ay, no, qué linda noticia. ¡Te felicito Flor!

FLOR: (Falsa) Gracias Nanchu.

MARTÍN: El marido no lo sabe, Nanchu. Me lo contó a mí nada más, y encima no puedo decir nada.

(Flor trata de hablar bajo para que Nancy no participe de todo, a Martín no le preocupa eso)

FLOR: No sos el único que lo sabe.

MARTÍN: ¿Ah, no? ¿Y quién más lo sabe?

FLOR: Le conté a mamá la semana pasada.

MARTÍN: ¿Y por qué no me avisaste, Florencia?  ¡Tengo la lengua que me estalla!

FLOR: No, no sabe que vos sabés, no le digas que te lo conté.

MARTÍN: Flor, me estás preocupando de verdad.

FLOR: Por qué no me ayudas a traer las cosas, que ya van a llegar todos, en vez de ponerme nerviosa. Nancy, ya estoy con vos, estoy preparando las cosas para el cumpleaños de mi marido como te dije… Vuelvo y cerramos nuestra charla.

(Flor y Martín van hacia la cocina)

MARTÍN: A ver…dejame aclarar un poco la situación… Augusto no lo sabe, pero yo lo sé. Mamá lo sabe, y sabe que Augusto no lo sabe, pero no sabe que yo sé. Ahora yo sé que mamá lo sabe, pero no se lo puedo decir… qué quilombo Florencia.

NANCY: A mí me parece que en esa actitud de flor hay un mecanismo nocivo…

 (Martín se ríe y Flor lo fulmina con la mirada mientras va a buscar más platos para la picada)

NANCY: ¡Martín, me llegó un mensaje de mariano!

MARTÍN: ¿Qué dice?

NANCY: Quiere verme mañana. ¡Dice que me extraña!

MARTÍN: Viste, pero no le contestes, haceme caso, dejalo en baño maría hasta pasado mañana…

FLOR: Nancy no te ofendas pero, ya está por llegar mi marido, vamos a festejarle el cumpleaños, nos vemos en la clase ¿queres?

NANCY: Es que…No me quiero quedar sola…Estoy muy angustiada…

FLOR: Yo tengo una vida, Nancy…

NANCY: No confío en mí…

MARTÍN: No confía en ella, pobrecita…

NANCY: No, no confío en mí…

MARTIN: ¡Ya sé! Tengo una idea… ¿Por qué no te quedas a festejar con nosotros por Skype? (Martín ubica la laptop en una silla) Ahí te encontré un lugar. ¿Estás cómoda? Es una computadora Florencia, no molesta a nadie…

NANCY: Me encantaría… ¡Flor yo prometo que no voy a hablar!

MARTÍN: ¿Florcita, qué te parece?

FLOR: (Falsa) Sí, me encanta la idea…

MARTÍN: Listo, te quedas con nosotros virtualmente. Qué moderno que es todo ¿no?

NANCY: Ay, sos un amor, ojalá todos los hombres fueran como vos.

MARTÍN: No creo que te convenga que todos los hombres sean como yo.

FLOR: (Saliendo de escena)  No, no creo Nancy.

(Entra Augusto. Deja el abrigo en el perchero y se sopla la nariz)

MARTÍN: Ahora sí, llegó el galán de mi hermana. ¡Feliz cumple cuñado!

(Martín intenta abrazarlo pero Augusto no lo deja.)

AUGUSTO: (Se saca las zapatillas y va a servirse) No, tengo una alergia tremenda… Día de mierda… Uno cumple años y parece que todo el mundo quiere cagarte el día. Por empezar tu hermana que siempre quiere festejarme el cumpleaños, yo no festejo los cumpleaños… Y menos éste, los cincuenta años son infestejables… Pero claro, como yo no soy el marido, soy el súbdito…Escucho y obedezco…Hacemos algo intimo me dice, y sí, va a ser intimo si a mí me odia la gente… Y lo digo con orgullo… Tengo un solo amigo y vos que sos una relación política… Yo lo único que pretendía, por ahí soy muy ambicioso, era tomar mi café tranquilo a la mañana y fijate… (Agarra el frasco de café vacío)Tu hermana dice que me quiere.  ¿Esto te parece amor? Totalmente vacío…

No importa pensé, total yo soy un canchero bárbaro, en la oficina tengo una cafetera divina que me regaló un cliente. Llego y la maquina rota… ¿Quién la pudo romper? El pelotudo de Dante… “Dante me rompiste la cafetera”. Uy sorry Augusto, sorry. ¡Qué sorry pelotudo! Te llamas Dante Bertolini. ¿Por qué me decís sorry?

Y para completarla cuando estaba yendo al baño me lo cruzo al tarta Gutiérrez… Digo ¿no lo habíamos echado a este muchacho? Es increíble…Yo no tengo una empresa, tengo una fundación… Para colmo le pasaron el dato, así que imaginate, media hora para decirme feliz cumpleaños.  “AA…Augusto…” “Fe…fe… liz… Sí, Gutiérrez ya entendí la idea, gracias…  Ahora, para decirme: “¿Cincuenta años cumplió Augusto?… Mi cuñado falleció a los cincuenta y uno. ¡Explotó y lo tuvieron que velar a cajón cerrado!”… Podes creer que ahí no tartamudeo. Todo de corrido lo dijo el hijo de puta… Se curó… (A Martín que fue a dejar el regalo que intentó darle durante todo el momento en que hablaba Augusto) ¿A dónde vas? ¿Te aburro? Escuchame con indiferencia aunque sea. Yo con eso me arreglo.

MARTÍN: Te iba a dar el regalo pero me parece que no es un buen momento…

AUGUSTO: Odio los regalos…

MARTÍN: Bueno, che, pero ya te lo traje, qué hago…

AUGUSTO: Donalo.

MARTÍN: Te lo doy más tarde.  Prefiero que Federico te de su regalo primero, total ya sabemos que te va a regalar el libro.

AUGUSTO: ¿Qué libro?

MARTÍN: ¿No sabés que acaba de escribir otro?

AUGUSTO: Ah, sí. Pero Federico es como yo. No regala nada. Y menos su libro. No es tan egocéntrico como para hacer algo así.

MARTÍN: ¿Querés apostar algo?

AUGUSTO: Ah eso me gusta.

MARTÍN: Cien mangos a que te regala su último libro.

AUGUSTO: ¡Hecho! No me va a regalar nada. Y menos su libro…

(Los dos se dan la mano)

NANCY: ¡Hola Augusto! ¡Feliz cumpleaños!

AUGUSTO: (Desorientado. No sabe de dónde vino la voz.) Ah… Estoy hecho mierda… (Martín le hace una seña y Augusto se acerca a la Laptop) Seré curioso… ¿Y vos quien sos nena?

NANCY: Nancy, aprendo yoga con Flor.

AUGUSTO: (Irónico) ¿Estoy interrumpiendo una clase? Lo que me faltaba…

(Martín, se ubica en un lugar como para que Nancy no lo vea, y desde ahí le hace una seña a Augusto, como indicándole que Nancy está loca. Augusto, de espaldas a la cámara le sigue el juego, se lleva el dedo pulgar de su mano a la boca, imitando la pose de que está tomada. Martín niega y, divertido, hace señas de que está fumada y drogada.)

AUGUSTO: ¡Ah bueno! ¿Alguna cosita más?…  Mucho gusto, Nan… (Irónico) ¡Acá la vas a pasar espectacular! ¡No sabes lo que es esto! Acá hacen cola para suicidarse… Mis cumpleaños son una especie de Creamfields de bajo presupuesto. Nos inyectamos unas pastillas de sémola que no sabes lo que son…Traficamos rucula… Qué buen cumpleaños, tiene razón la diosa, hay que festejar… Está Nan que no la conozco… Vos que sos mi enemigo… ¿No tenías que atender la confitería?

MARTÍN: No, le dije a Leandro que vaya así yo venía para tu cumple…

NANCY: ¿Martín, tenés una confitería?

MARTÍN: Tengo un bar con mi novio, pero él le dice confitería porque está gaga… queda en Palermo, tenés que venir a visitarlo un día de estos…

 (Entra Flor. Cierra la Laptop y Nancy desaparece.)

FLOR: Hola amor, feliz cumple.

AUGUSTO: ¡Que buena que estás diosa! Te agradezco tanto que me des bola… No, no te acerques que estoy con alergia.

MARTIN: A la alegría, le tenés alergia vos.

FLOR: ¿Por qué te retrasaste en el trabajo?

MARTÍN: Estuvo renegando con una cafetera tartamuda.

AUGUSTO: (A Martín) Cuanta alegría al pedo que tenes.

FLOR: (A Augusto) Sentate que te llevo algo para la alergia…

AUGUSTO: Bueno gracias diosa… Se me parte la cabeza… No doy más…

(Flor le pone una máscara anti alérgica a Augusto)

AUGUSTO: Uh, ¡muy bueno!… ¡Es instantáneo esto!…

FLOR: Dejatelo por unos minutos…

AUGUSTO: Es fresco diosa… Te abre… Gracias… No me patees nunca, por favor… ¿Cómo estás de la panza?

FLOR: Mejor… Debe haber sido algo que comí…No sé…

(Flor sale para el baño, todavía con algo de nauseas. Suena el timbre de la casa.)

MARTÍN: Sí, niño envuelto…

FLOR: (Entrando apurada. A Augusto) Abrí amor. Que deben ser Federico y Sonia… (Sale de nuevo)

AUGUSTO: (Irónico. Mientras va a abrir la puerta) Bien, empezó mi cumple. Tenía una ansiedad. No llegaba más el día…

FEDERICO:(Ingresa hablando por teléfono. Se apropia del vaso de vino de Augusto) ¡No me digas! Uy, lo siento muchísimo.  Mandale mis condolencias a tu tía. (A Augusto, por la máscara anti alérgica) ¿Qué era de disfraces la fiesta? (Sigue al teléfono) No, yo estoy en una fiesta…Ya sé que estas en un velorio…Y sí, me imagino… Raúl, hagamos una cosa, dejemos que baje un poco el dolor y mañana hablamos tranquilos ¿te parece?… Dale…Chau. (Corta malhumorado. Le habla a Augusto) Murió el tío de Raúl. ¿Podes creer que me llamó para decirme eso? No digo que no sea importante pero sabe que mañana tengo la presentación de mi libro, que yo tengo que estar bien, qué me viene con esa noticia de mierda. La gente está cada vez más desubicada.

MARTÍN: (Irónico.) Es verdad. Feliz cumpleaños Augusto.

FEDERICO: Ya sé que es el cumpleaños…Feliz cumpleaños Augusto… Mi regalo. (Le entrega el paquete.)  Mi último libro…

AUGUSTO: ¿Tu último libro?

FEDERICO:(Va a dejar el la campera en el perchero) Sí, el primer ejemplar para vos.

AUGUSTO: No, qué bueno, me regalaste tu último libro.

(Augusto saca cien pesos de la billetera y se lo entrega a Martín que los guarda triunfal en su bolsillo.)

AGUSTO: (A Martín) ¡Qué fácil haces la plata eh!

MARTÍN: (A Federico) ¿Y de qué se trata tu libro, Fefu?

FEDERICO: Es una novela sobre parejas que no tienen hijos…

AUGUSTO: (Lee la tapa del libro) Childfree. Seguro que choreaste de nuestras charlas…

FEDERICO: Un poco sí. Estas ahí en los agradecimientos… En realidad la trama es bastante sencilla, trata de una pareja que decide no tener hijos y los familiares de ambos intentan desesperadamente convencerlos para que tengan uno. Tiene mucho humor y es un calco de mi historia. Toda la vida mis viejos me rompieron los huevos para que les dé un nieto.

MARTÍN: Es curioso tu pensamiento, porque si tus padres hubiesen tomado la misma decisión tuya, vos no habrías nacido. Qué tragedia para vos mismo ¿no?

FEDERICO: Bueno, por suerte mis viejos querían tener hijos, y salió esta maravilla…

MARTÍN: ¿Y por qué no querés tener hijos?

FEDERICO: Leé el libro y te vas a enterar.

MARTÍN: No me gusta lo que escribís, así que no pienso leerlo, menos tratándose de este tema.

AUGUSTO: No empiecen a pelearse que después sueño.

FEDERICO: A vos no te gusta lo que escribo y a mí no me interesa la paternidad… Augusto, ¿es necesario estar hablándole a un ojete todo el tiempo? (Lo dice por Martín que está haciendo ejercicio en el suelo)

MARTÍN: Yo tengo argumentos para decir por qué no me gustan tus escrituras, me gustaría saber cuáles son los tuyos para no tener hijos.

FEDERICO: Simplemente no me interesa. Elegí otras prioridades para mi vida.

AUGUSTO: (Con humor) Está bien, él es de los que escriben libros pero no plantan arboles ni tienen hijos.

FEDERICO: No nací con el don de cambiar pañales.

MARTÍN: ¿En eso se basa tu argumento, en lo complicado de cambiar pañales?

FEDERICO: Bueno… Es un ejemplo.

AUGUSTO: Con Flor decidimos no tener hijos porque priorizamos nuestra carrera profesional.

(Flor entra a escena y le quita la máscara anti alérgica a Augusto.)

FLOR: Hola Fede. Sacate las zapatillas.

FEDERICO: Hola Flor (Se saca las zapatillas y las tira a un costado)

MARTÍN: ¿Y eso qué tiene que ver?, mucha gente es profesional y no por eso deciden dejar de lado la paternidad.

AUGUSTO: Vos lo dijiste, mucha gente, nosotros somos la otra clase de gente.

MARTÍN: Me cuesta creer que no tengan el deseo de ser padres.

FEDERICO: Bueno, a mí también me cuesta creer que un hombre se sienta atraído por otro y que le guste…que lo defonsen…

AUGUSTO: ¿Defonsen?

FEDERICO: (A Martín) Vos deberías estar de nuestro lado. Es más, el libro trata sobre la dificultad de aceptar las decisiones y los gustos de los demás. A mi familia le cuesta entender que yo no quiera tener descendencia, lo toman como una agresión hacia ellos. Yo imagino que a vos con la hemosexualidad te habrá pasado lo mismo.

AUGUSTO: ¿Hemosexualidad?

MARTÍN: No, mis padres y mi hermana entendieron perfectamente mi hemosexualidad.

FEDERICO: Bueno, familia rara… Yo estoy un poco cansado de tener que explicar los motivos por los que no quiero tener hijos. Y lo que más me molesta es cuando te dicen “no sabes lo que te estás perdiendo”, yo siempre les digo, sí, quedate tranquilo, sé lo que me estoy perdiendo. (A Augusto) Sabemos lo que nos estamos perdiendo ¿no?

AUGUSTO: (Divertido) Lo mejor son las preguntas. El otro día me encontré con una jueza. Era la primera vez que la veía.  Y me pregunta: ¿Cuántos hijos tenes? No, no tengo hijos, le dije. ¿Y quién te va a cuidar cuando seas grande si no tenés hijos? Le agradezco doctora que piense en mí… ¡Y supongo que me va a cuidar el mismo enfermero del geriátrico que la va a cuidar a usted cuando su hijo la descarte! No le gustó la respuesta…

(Augusto y Federico ríen divertidos.)

MARTÍN: Están diciendo pavadas, además la decisión debería ser compartida. Ustedes no quieren tener hijos, ¿pero están seguros de que sus mujeres quieren lo mismo?

(Flor deambula por la casa lanzándole miradas agresivas a Martín)

AUGUSTO: Flor piensa lo mismo que yo. (Martín pone cara de incredulidad) ¿Qué pones esa cara? Cuantas veces nos escuchaste hablar sobre el tema.

MARTÍN: La gente suele cambiar…

FEDERICO: A Sonia le gustan los chicos, pero ya sabe que se tiene que conformar con los sobrinos…

MARTÍN: ¿Ves?,  a eso me refiero. No me parece justo que Sonia quiera tener un hijo y vos por puro capricho le quites la posibilidad de tenerlo.

AUGUSTO: No es un capricho…

FEDERICO: (Levantando la voz) ¡No tengo deseos de tener un hijo y punto! A diferencia de la mayoría, yo soy responsable. No voy a traer un hijo al mundo si no me siento preparado para criarlo, o solo para darle el gusto a mi mujer.

AUGUSTO: (Aplaude) ¡Ese es mi único amigo! Yo lo voto.

FEDERICO: Y ya que rompes tanto las pelotas te doy un dato preciso: Cuando un bebé cumple dos años sabés cuántos cambios de pañales se calculan que hiciste: tres mil seiscientos cincuenta pañales, es parte de una estadística que está en el libro.

AUGUSTO: ¡Sin contar los kilos de caca!!

FEDERICO: ¡Ahh eso no lo calcule! La gente se da cuenta tarde lo que significa tener un hijo.

(Entra Flor con más platitos para la picada.)

FLOR: ¿Qué pasa? ¿Por qué estas discutiendo Federico?

FEDERICO: Perdón, tu hermano me saca de quicio.

MARTÍN: Yo solamente quería saber la razón que lo llevó a Fefu a escribir el libro… (Augusto le da el libro a Flor.)Leelo, te puede interesar mucho. Según Augusto vos también estás de acuerdo con los Childfree. Con las parejas que deciden no tener hijos…

 (Flor acusa el impacto. Mira brevemente el libro y lo deja sobre la mesa)

FLOR: Y bueno: Si sucede-conviene. ¿Sonia no va a venir? (Acomoda las zapatillas que tiró Federico en la alfombra de la entrada. Lugar en el que siempre dejan las zapatillas.)

FEDERICO: No, tiene que cuidar a los sobrinos esta noche. (A Martín) Ahí tenés otro ejemplo de irresponsabilidad. Es la tercera noche seguida que tiene que hacer de niñera, mi cuñada se va al casino y se los deja hasta las doce de la noche. Nosotros tenemos un hamster y no se los dejamos para que lo cuiden.

MARTÍN: ¿Me estás comparando un hamster con tu sobrino?

FEDERICO: Bueno, es un ejemplo…

MARTÍN: Espero que haya ejemplos más interesantes en tu libro.

AUGUSTO: Tiene razón. ¿Querés tener hijos? Jodete. No podes ir al casino…

FEDERICO: No podés dejarlos con cualquiera porque te vinieron ganas de jugarle al diecisiete.

MARTÍN: No es cualquiera, es su tía.

AUGUSTO: Es lo mismo.

MARTÍN: No, no es lo mismo. ¡No los dejaron librados al azar, se los dieron por unas horas a su tía que le encantan los chicos y que por culpa de un par de pañales mugrientos no puede tener uno!

(Flor ingresa con los últimos platos para la picada.)

FEDERICO: (Levantando mucho la voz y yendo hacia Martín) No seas idiota, ¿vos te pensás que no quiero tener hijos porque no me gusta cambiar pañales?

FLOR: Eh, ¿qué pasa?

AUGUSTO: (En broma) ¡Hay quilombo, hay quilombo en mi cumple!

MARTÍN: (A Federico) Hasta ahora es la única razón que diste. Con cifras y todo.

FEDERICO: Yo me despierto a cualquier hora de la madrugada y escribo. Tengo un Chesterfield divino, una laptop, pongo música tranquila, me abro un vinito…  ¡Ey, mirame que te estoy hablando a vos, no soy una radio! (Martín lo mira aburrido)…

AUGUSTO: (A Martín, por Federico) Divertite con él porque no hay otra cosa en mi cumpleaños.

FEDERICO: Cuando me viene el sueño dejo todo como está y me quedo dormido en el sillón, hasta que llegue el día, a veces la tarde….No tengo horarios. Cuando me levanto está todo como lo dejé… Nadie tocó nada…

AUGUSTO: (Sumándose divertido) Sin manchas de Nesquik, ni el hombre araña de goma en el piso…

FEDERICO: Exacto. Está todo impecable, impulito…

AUGUSTO: ¡Impulito!

FEDERICO: Sabés lo que es eso para mí….

FLOR: (Tratando de cambiar el tema porque no le conviene). Basta, comamos la picada en paz. Sentate amor…Hay brotes de alfalfa y una tartita de brócoli con semillas de lino. Pasitas de uva, cociné toda la tarde. Dale amor, sentate…

AUGUSTO: Bueno no es tan fácil… (Se pone a elongar)

FLOR: Dale amor, respira y sentate, vos sabes hacerlo…

AUGUSTO: Pará diosa que no nací en Nueva Delhi… (Todos se sientan en la alfombra, alrededor de la mesa ratona. Augusto logra sentarse ayudado por Flor. ) ¿Cuándo volveremos a tener una mesa occidental?

MARTÍN: Ya que estamos tengo que contarles una novedad. (Martín mira a Flor, que le devuelve una mirada amenazante), tiene que ver con lo que estamos hablando.

FLOR:(Nerviosa) Ahora no Martín, traigo la torta así apagás las velitas. No hay novedad para contar. Es el cumpleaños de Augusto…

AUGUSTO: No, diosa, pará… Quiero que quede algo bien en claro. Es un día ordinario, como cualquier otro. No empecemos con el circo.

FLOR: Mi amor, son tus cincuenta años. Es un montón… (Sale hacia la cocina

AUGUSTO: (A Flor con ironía) Gracias por el homenaje… ¡Aparte todavía no comimos la picada! Bue, la picada, la comida para canarios. Son todas semillas acá… No hay un pedazo de queso, algo que me guste a mí… (Mira la comida que hay en la mesa) Sabes que ya ni me acuerdo qué era lo que me gustaba…

MARTÍN: Tomá unas pasitas de uva. (Le ofrece con un platito)

AUGUSTO: (Irónico) Uh, ¡buenísimo!

FEDERICO: ¿Qué ibas a decir?

MARTÍN: Espero hasta que venga Flor.

(Martin va a conectar el skype)

AUGUSTO: ¿Cuándo sale a la venta el libro?

FEDERICO: ¿Qué no te avisaron los de prensa? Uh, los voy a matar. Mañana. Estoy un poco ansioso pero le tengo mucha fe.

AUGUSTO: (Tirándole una onda a su amigo en medio de tanto vapuleo) Va a andar bien, tranquilo. Yo te banco Fede, siempre te banqué.

FLOR: ¡Dónde mierda puse las velas! (Camina por la casa buscando nerviosa)

AUGUSTO: Eh, diosa, veni, sentate… ¿Qué la pasa a esta chica?

FEDERICO: Estará indispuesta, Sonia se pone insoportable cuando está en esos días.

MARTÍN: No creo que esté indispuesta… (Flor lo agarra de los pelos)

FLOR: (A Augusto) ¿No sabés dónde están las velas?

AUGUSTO: ¿A mí me preguntas? Qué sé yo. Dejá, no importa. Cuanto menos se parezca a un cumpleaños, mejor.

MARTIN: No seas así Augusto, no nos cagues la noche que en diez minutos llega el animador.

(Pausa)

AUGUSTO: ¿Qué animador?

MARTIN: Yhony Goma…

AUGUSTO: (Salta nervioso) ¡Ni se te ocurra! Los odio a esos tipos, te obligan a estar contento. No se bancan que uno no se quiera divertir.  A mí no me obligan a hacer palmas, y menos en mi cumpleaños. (A Flor) Diosa paremos acá. Yo te banco la comida macro robótica… La convivencia con este gordo (Señala a un Buda de yeso que hay a un costado) ¡Pero no quiero en mi casa a esos profetas de la alegría ortopédica…!

FLOR: ¡Mi amor! ¡Es un chiste!!! Martín decile que es un chiste.

MARTIN: Era un chiste…

FLOR: No te voy a traer a un animador…

AUGUSTO: (Con la misma ironía amarga) ¡Ah, qué buen chiste! ¡Me encanta mi cumpleaños! La estamos pasando bárbaro…

MARTÍN: (Hostigándolo a propósito) Sos un desagradecido. Dios te va a castigar.

AUGUSTO: (En serio) A vos te va a castigar.

MARTIN: A mí ya me castigó: (A Federico, en el oído) ¡Soy homosexual!

FLOR: ¡Cortenlaaa!!

MARTÍN: Bueno la noche se cae a pedazos así que es momento de que haga mi anuncio…

FLOR: (Sacada) ¡Ningún anuncio Martín! Terminala, es el cumpleaños de Augusto. ¡No quieras llamar siempre la atención! ¡Ningún anuncio!

(Pequeña pausa. Asombro por la expresión descontrolada de Flor)

AUGUSTO: Bueno, tranquila diosa… Dejalo que haga el puto anuncio. (En broma) O que el puto haga el anuncio…

MARTÍN: (A Flor) Ves, Augusto quiere saber…La noticia involucra a esta familia y a una cigüeña… ¡Con Leandro decidimos adoptar un bebé!

FLOR: (Respira) ¡Ah, boludo!! ¡Era eso! ¡Qué bueno Martín! (Lo abraza y aprovecha para darle unos golpes) ¡Te felicito! ¡Vamos a ser tíos!

MARTÍN: Sí, bueno, nos falta averiguar cómo son los trámites, pero ya tomamos la decisión. ¡Y este finde nos vamos a festejarlo a ese lugar que nombras siempre en Traslasierra!

FLOR: Ah, ¿Quilampaya?

MARTIN: Sí, Quilampaya.

FLOR: ¡Quilampaya es un lugar mágico! ¡Con una energía del universo que…! ¡¡El paisaje une, te ensambla como pareja!!

NANCY: Me gustaría ir con mariano a ese lugar…

FLOR: ¡Te callas Nancy! La altura y el sol están a tope ahí. No te olvides de llevar sombrero y tomar mucho líquido Martín… Qué bueno… Brindemos…

(Pausa mientras brindan. Augusto mira a Flor y espera a que se calme.)

AUGUSTO: Bueno amor, habrá que ir a Quilampaya… (A Martín) ¿Lo pensaron bien?

MARTÍN: Es un viaje, no hay mucho que pensar.

AUGUSTO: A la adopción me refiero. 

MARTÍN: Sí, estamos muy contentos, creo que estamos para dar ese paso.

AUGUSTO: No quiero ser mala onda… Pero… Leandro tiene diecinueve años Martín…

FEDERICO: Diecinueve añitos…

MARTÍN: ¿Qué tiene?

AUGUSTO: No, nada, me parece que lo tendrían que pensar un poco más responsablemente…

FLOR: No entiendo que es lo que tendrían que pensar más responsablemente, están tomando una decisión hermosa. Quieren ser padres ¿cuál es el problema?

(Pausa. Flor y Augusto se miran.)

AUGUSTO: ¿Estás bien?

FLOR: Sí. Me pone contenta que mi hermano quiera tener un hijo, ¿Qué tiene? ¿Eso a vos te molesta?

(Pausa. Augusto está desorientado con las reacciones de Flor)

AUGUSTO: No, en absoluto.

FEDERICO: (Con malicia) ¿Y quién sería la madre?

MARTÍN: Sos picante… Los dos.

FEDERICO: Ah, mirá vos…

MARTÍN: Ay… ¿Cuál es tu problema?

FEDERICO: El mismo de Augusto. Los bigotes de la madre… 

AUGUSTO: ¿Qué dije yo?

FEDERICO: No te hagas el boludo, a vos también te jode que dos tipos adopten un niño.

AUGUSTO: No, en absoluto…

FLOR: Está mintiendo, cuando dice “en absoluto”  es porque está mintiendo.

AUGUSTO: No estoy mintiendo, ¿Por qué tendría que mentir?

FEDERICO: Porque tenés miedo de decir lo que pensás. Pero jugatela, no se puede estar bien con Dios y con el Facebook.

(Flor sale para el baño. Augusto la observa intrigado.)

MARTÍN: ¿A vos te parece mal que dos hombres adopten?

FEDERICO: Por supuesto que me parece mal, y no tengo ningún pudor en reconocerlo. Me estiro hasta que sean pareja, que se casen… pero ya tener hijos no…

MARTÍN: Como atrasas Federico…

FEDERICO: Es mi pensamiento. Para mí es necesario un padre y una madre, además hay muchísimas parejas naturales que están esperando adoptar y son prioridad.

MARTÍN: Me encanta lo de parejas naturales, ¿a qué te referís?

FEDERICO: Hombre y mujer, Adán y Eva…Pitito y conchita…Vas a coincidir conmigo en que esa es una pareja natural. Es “no” alterar el orden natural.

MARTÍN: Para mí es natural que Sonia, o Flor quieran tener hijos, sin embargo ahí a vos y a Augusto no les preocupa alterar el orden natural.

AUGUSTO: Martín no me nombres más porque yo no dije nada…

FEDERICO: (A Martín) Salís para otro lado porque sabés que tengo razón… Yo te voy a contar una teoría que tenemos con Augusto… No, te la va a contar él… Augusto, contale cuál es el problema más común que tienen los padres que nosotros conocemos…

AUGUSTO: Es que no tienen tiempo para estar con los hijos…

FEDERICO: (Disfrutando) Pero contale…contale…

AUGUSTO: (Con cierto pudor pero haciéndose el gracioso) Que cuando llegan a la casa casi no los reconocen a los pibes.

FEDERICO: ¿Pero por qué?

AUGUSTO: Porque los mandan a colegios ingleses todo el día y a la tarde los cuida la niñera, que habla con el acento de su pueblo natal… Entonces tienen un quilombo idiomático importante… Cuando los padres llegan le dicen: Hola Tomi ¿está mamá en casa? Nou Daddy… La mama si jué… ¿Tomaste la leche Jonathan?… Yes Daddy… Rica la cooky ha visto…

(Con pudor pero tentados se ríen Augusto y Federico mientras Martín los mira serio.  Flor ingresa y sigue buscando las velas, haciendo ruido)

MARTIN: No es gracioso…

AUGUSTO: No, es patético… ¡Diosa podes venir a sentarte que te extraño!

FLOR: Sí, ya voy…

FEDERICO: (Recomponiéndose de la tentada) En serio… Yo no quiero perder mi energía criando hijos porque sé que el mercado está saturado. El mundo está complicado por falta de trabajo, de alimentos, de educación…Con menos gente los alquileres estarían más baratos, habría menos pobreza, menos transito, menos polución, ¿te parece poco beneficio? … Fijate el caso de superpoblación que hay en China. En Beijín hay un choque de bicicletas cada treinta y cinco segundos… Si somos menos, vamos a estar mejor… (Pequeña pausa)

NANCY: ¡Qué pelotudo!

(A Martín le agarra un ataque de risa.)

FEDERICO: ¿Que desubicada, y ésta quién es?

FLOR: Perdón Federico es una alumna de yoga…

AUGUSTO: Mil pesitos por mes, respetala…

FEDERICO: Bueno, pero que no me diga pelotudo…

MARTÍN: ¡Nuestra amiga virtual acaba de dar su veredicto!

NANCY: Un hijo es lo más lindo que te puede pasar en la vida…

FLOR: Nancy, quedamos que no ibas a hablar… Mi amor es tu cumple, si te molesta apago la compu.

AUGUSTO: No hace falta. Total la visita ya se va ¿no es cierto?…

FLOR: No seas amargo Augusto…

AUGUSTO: Tengo que madrugar mañana…

FLOR: Tenes que soplar las velitas… ¡Los regalos!

MARTÍN: Sí, los regalos… El mío primero… 

AUGUSTO: No termina más esto. ¿Que son las fiestas mayas?

 MARTIN: (Le da el regalo a Augusto.) Es el último invento de Leandro, ya lo tiene registrado, es una maravilla.

AUGUSTO: Ahhhh que lindo (Pausa) ¿Qué es?

MARTÍN: Es una lápida digital… (Pausa.)  Una especie de grabadora. Podes cargar más de cien horas de audio y video.

AUGUSTO: ¿Una lápida dijiste?

MARTÍN: Sí, ahí está la novedad, ¿no entendés para lo que sirve?

AUGUSTO: Para grabar, ya sé, pero eso ya se inventó hace cien años.

MARTÍN: No, Augusto. No entendes nada… (Le quita el regalo y explica) La idea es que grabes todo lo que te parezca importante en tu vida para que cuando te mueras en vez de esas chapas con poca onda, pongan con cuatro tarugos ésta y te la clavan… Entonces cuando alguien vaya a visitarte puede escuchar tus vivencias.  Ponele que Flor va a llevarte flores, dice “Ay hace mucho que no sé nada de Augusto” porque vos ya estás muerto, y mientras está ahí ve un video que dice “El cumpleaños de cincuenta de Augusto” pone play, y revive esta noche… ¿No es genial?

(Pausa)

AUGUSTO: Y seré curioso… ¿Me tengo que morir primero yo?

MARTÍN: (Burlándose de Federico) Es el “orden natural de las cosas”.

FLOR: ¿Cómo se llama esa cosa?

MARTÍN: Leandro la pensaba llamar “La voz de ultratumba”, por suerte me hizo caso y le puso: “Lapidaria”.

FEDERICO: O sea que yo puedo grabar extractos de mis libros y el día de mañana mis lectores pueden ir a escuchar al cementerio. Decime: ¿Tiene buen volumen eso? Porque mi familia tiene un mausoleo en el cementerio de recoleta al lado del de Pueyrredon… Yo necesitaría conectarlo a un parlante…

AUGUSTO: Ojo que se van a quejar los vecinos…Va a haber cacerolazos.

MARTÍN: (A Federico) Sí, aunque la idea es que te recuerden, no que los sigas torturando con tus ejemplos.

FEDERICO: Mala.

MARTÍN: Es Water Resistant… Se carga al sol… Esta es la versión católica. Tiene base para cargar salmos, el ave María… Si funciona Leandro tiene pensado hacer una versión judía con Hava Nagila Hava… y después la versión musulmana…

FEDERICO: ¡Ahhh esa va a ser una bomba!!!!

AUGUSTO: (En su tono irónico amargado) ¡Uhh siguen los chistes! ¡Qué bien la pasamos en mi cumpleaños!

FLOR: No me gustan esos chistes, Federico.

FEDERICO: Bueno, me la dejó picando…

(Martin le pasa la Lapidaria a Augusto)

MARTÍN: Dale. Probala.

AUGUSTO: ¿Tengo que grabar?

MARTÍN: Y sí… Tenes que aprovechar cada minuto…

AUGUSTO: (Prende la Lapidaria y graba poniendo voz del más allá.) Bienvenidos al cementerio parque eterno. Soy Augusto, disculpen que no me pueda levantar. En este momento todos nuestros representantes están fallecidos… (A Flor) ¡Al fin viniste hija de puta! (Augusto tentado le devuelve la Lapidaria a Martín.)

MARTÍN: Tenés que hacerlo en serio.

AUGUSTO: No me jodas, es una pelotudez…

MARTÍN: Pero está bueno. Así es más interactivo ir al cementerio.

FEDERICO: Es verdad, por lo menos tendría más sentido.

MARTÍN: Que es lo primero que uno se olvida cuando alguien se muere…la voz… A Leandro le pasó con el padre… Imagínense un nieto que no conoció a sus abuelos, este invento serviría para que sepan cómo fueron sus vidas…

AUGUSTO: (Irónico) Ay que tierno… Pero yo no voy a tener hijitos así que tampoco voy a tener nietitos…

NANCY: Cómo que no, Augusto. Todo pasa por algún motivo. Lo que sucede conviene…

(Flor en un arrebato va hacia la computadora y desconecta el skype.)

FLOR: Ya me acordé dónde están las velas, las traigo (sale disparada para la cocina.)

AUGUSTO: No, diosa, para qué, dejá de joder. Ya es tarde. Me quiero ir a dormir.

 FLOR: Martín apagá las luces…

(Martín apaga las luces.)

AUGUSTO: Uh, llegaron los lentos…

(Entra Flor con la torta que deja sobre la mesa ratona. Enciende la vela con fuegos artificiales)

AUGUSTO: (Canta irónico por la vela con llamarada) Que vengan los bomberos que me estoy quemando…

 (Comienzan a cantarle el feliz cumpleaños. Augusto sufre la tradición. Hace señas para que canten más rápido la canción. Martín se explaya con el ultimo “que los cumplas feliz, Augusto”, cantándolo como un tenor)

AUGUSTO: (A Flor, por Martín) ¡¿Le puedo meter un cabezazo Tucumano?! (Apaga la vela echándole agua) Uh, ¡se ahogó la fiesta!

FLOR: No, Augusto, mojás todo… (Flor se lleva la torta para la cocina.) ¿Pediste los deseos?

AUGUSTO: ¡Sí, encontrarme con el que inventó este ritual insoportable y cagarlo a trompadas!

FLOR: ¿Todos comen torta?… Ahí te dejé mi regalo amor. Abrilo…

AUGUSTO: Gracias Diosa… (Abre el regalo) ¡Otro libro! Al final Martín fue el más ingenioso.

FLOR: Es el libro que hace mucho querías leer…

(Federico ilumina con el celular para que Augusto vea el libro. Luego irá iluminando a cada uno que hable.)

AUGUSTO: Diosa… Pensé que me ibas a regalar el libro de Soriano que nunca pude encontrar.

FLOR: Sí, ¿no es ese el libro?

AUGUSTO: No.

FEDERICO: ¿Qué libro es?

AUGUSTO: (Lee) “Ser padre a los cincuenta”.

(Flor le pega un sopapo a Martín.)

MARTÍN: Lo siento Flor, pero lo tiene que saber.

AUGUSTO: ¿Saber, qué?

(Pausa.)

MARTÍN: Creo que es por demás de evidente.

AUGUSTO: ¿Evidente, qué?

FLOR: Estoy embarazada…

(Federico ilumina la cara de Flor, luego la de Augusto)

(Apagón.)

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