extracto

Para Anormales

de Matías Del Federico y Daniel Veronese

Personajes

Olga / Lucas / Manuela / Sara / Rodrigo / Verónica

lugar

(Cocina y comedor. En un costado puerta corrediza que da salida a un patio. Un baño cerca de la salida al patio. Oscuro. Música. Cuando vuelve la luz, Verónica está mirando la mesa vacía, con una copa de vino en su mano. Lentamente mira a público. A ambos lados. Se va la luz. Cuando se ilumina nuevamente la escena, Olga está hablando por teléfono. Lucas toca una máscara de mono. La música desaparece.)

obra

1

 

(Cocina y comedor. En un costado puerta corrediza que da salida a un patio. Un baño cerca de la salida al patio. Oscuro. Música. Cuando vuelve la luz, Verónica está mirando la mesa vacía, con una copa de vino en su mano. Lentamente mira a público. A ambos lados. Se va la luz. Cuando se ilumina nuevamente la escena, Olga está hablando por teléfono. Lucas toca una máscara de mono. La música desaparece.)

OLGA: (Al teléfono) Bueno, bueno… lo importante es que ya se pueden volver… Quedate tranquila que yo me ocupo. Estoy en eso. (A Lucas) No, no la toques…(Lucas se asusta y deja de tocar la máscara.) Mirala si queres, pero no la toques… ¿La tocaste? (Al teléfono) No, no, a vos no te digo. Estoy con gente… ¿Cómo está Andrecito?… Mi amor, que dulce… Mándale un beso de la tía. Decile que lo quiero, lo extraño, bueno, ya sabés… Dale, ok… Después hablamos… Yo también… (Corta) 

LUCAS: (Por la máscara) Perdón, no sabía que no se podía tocar.

OLGA: La traje de China. Me metí en un supermercado de cosas medio esotéricas y la encontré en el fondo de una estantería. Me enamoré. ¿No es hermosa? 

LUCAS: Es un mono, qué sé yo…

OLGA: El chino que me la vendió me dijo que era de una tribu antigua de Sumatra. La usaban para hacer aflorar el espíritu del mal y castigar a los que habían hecho alguna macana. Bueno algo así era. Qué sé yo, el chino me hablaba en chino, así que… Pero por las dudas yo no la toco… ¿La tocaste? 

LUCAS: Apenas… (Ríen) Sos media bruja vos ¿no? Porque comprarte esto…

OLGA: Lucas, soy sicóloga social, maestra de jardín y primaria, grafóloga, instructora de yoga, reiki… ¿Qué más? Tengo una luna en Aries que me tiene despeinada estos días… Hablo tres idiomas, tengo facilidad innata en el manejo de grupos, y la escuela, obvio, es el lugar para poner en práctica todo eso. Pero también me fascina lo que no se puede explicar…

LUCAS: ¿Y cuanto hace que sos directora? (Mira hacia el baño)

OLGA: Puff, más de dieciocho años… 

LUCAS: Como tarda, ¿no?…

OLGA: Hay otro baño en la pieza de servicio, si estás apurado…

LUCAS: No, está bien, gracias… 

OLGA: Pero andá si tenes ganas…

LUCAS: No, no, aguanto.

 OLGA: (Firme, como una orden) No, no, andá ahora porque así después no interrumpimos…

LUCAS: No, en serio Olgui, todo bien, tranqui, gracias…  ¿Te enteraste que estoy haciendo eventos, animaciones, presentaciones…?

OLGA: ¿Ah, sí…? Que bien.

LUCAS: Sí, aprovecho que salí en la tele. Viste que a la gente le gusta ver caras conocidas…

OLGA: Ah, no te vi nunca en la tele.

LUCAS: Bueno, hace un par de años que salí. Ahora no hay mucho trabajo… Pero te hablaba de las animaciones. Sabes que creo que podrían colar muy bien en la entrega de diplomas de séptimo. Tengo rutinas armadas. La gente la pasa bárbaro porque involucro a los padres, abuelos, directivos del colegio…

OLGA: No, a mí dejame de joder…

LUCAS: En serio, es un plato… ¿No le preguntarías a los padres de séptimo si les interesa?, yo no conozco a ninguno… 

OLGA: (De compromiso) Bueno… si se presenta la oportunidad… 

LUCAS: (Le da una tarjeta) Mirá, hace así mejor, pasáles mi tarjeta, como atrás está mi foto la gente la ve y enseguida me reconoce…

OLGA: (Mirando la tarjeta) ¿Este sos vos? Qué jovencito… 

MANUELA: (Saliendo del baño) Bronca es lo que tengo, Olga, mucha bronca…

OLGA: ¿Qué decías, querida? 

MANUELA: Que no puede ser que todo nos salga mal. En la dietética no vendo una bosta, la gente cuando hay crisis come cualquier mierda, Lucas que no consigue trabajo… Lo habían contactado de una mimiserie para Miami…

LUCAS: Iba a ser el amigo argentino narco del protagonista, pero parece que la parte de acá no se filma, no sé… política internacional… 

MANUELA: Era para toda Latinoamérica ¿Sabes la guita que era eso? Decime si no es para ir y cagarlos a tiros a todos. 

LUCAS: Bueno, mi amor, tranqui…

MANUELA: Entonces, para sacarnos la mufa, ¿qué hacemos…? Nos vamos unos días de vacaciones con lo poco que habíamos ahorrado, pesito a pesito. Dos años que no salíamos…

OLGA: ¿Pero no se habían ido a Mar Del Plata en el verano?

MANUELA: Te hablo de vacaciones, vacaciones. Mar Del Plata es la pelopincho. Arena blanca, calorcito caribeño necesitábamos, sacarnos los problemas de encima… 

OLGA: Pero mirá que están un poquito atrasados…

MANUELA: Con la cuota del colegio, sí, ya lo se. Obvio que la tenemos re presente. Pero estamos en un momento complicado económicamente.

LUCAS: Estamos sin un peso. La telenovela de Miami nos partió al medio…

OLGA: Entiendo, pero si pudieran regularizar esta semana…

MANUELA: O la otra a más tardar. Te prometo que de la otra semana no pasa…

OLGA: (Con firmeza. Es una orden) ¡Si pueden ésta sería mejor!

LUCAS: Tranqui, Olgui, prioridad uno: La educación.  

MANUELA: Pero fue un calvario. Desde que llegamos todo sincronizado para que la pasáramos como el orto. Fuimos por ocho días, ¿sabes cuantos días nos llovió?

OLGA: No sé… 

LUCAS: Tirá un número…

OLGA: No sé… ¿Ocho?

MANUELA: No, los primeros cinco. Pero decime si no es para volverse loca. Vos te reís pero es para llorar. 

OLGA: No me estoy riendo, querida… 

LUCAS: ¿Me puedo recostar un segundito en el sillón?

OLGA: Sí, claro.

MANUELA: Y el All inclusive no te imaginas lo que era. A los empujones para conseguir una reposera. A mí cuando voy de vacaciones me gusta ver gente linda, relajada…

LUCAS: (Quejido de Lucas) Mucho argento también.

MANUELA: Encima esa. ¿Por qué cuando salimos del país los argentinos nos convertimos en otra persona?  (Quejido de Lucas)

OLGA: (A Lucas) ¿Te sentís bien?

LUCAS: Sí, sí, solo un poco… (Hace señas de que algo está atorado) ¿Los demás no vienen…? 

OLGA: Sí, tienen que estar por llegar… (A Lucas) ¿Pero qué te pasa? Me asustas…

MANUELA: Colon irritable… 

OLGA: Uy, qué feo…

LUCAS: No, no te asustes que no te voy a usar el baño…  (Se golpea el estómago)

OLGA: Pero, querido, faltaba más, si necesitas ir al baño, anda, por favor, qué problema puede haber…

MANUELA Y LUCAS: JÁ. No sabes lo que estás diciendo…

LUCAS: Gracias pero voy aguantar. Si voy cada vez que me dan ganas no paro más… Lo mejor es regularizarme, tratar de cagar a la misma hora.

OLGA: Ah, bueno, sobre gustos… ¿y a que hora tenes programado la… la próxima…? (Gesto de algo que cae)

LUCAS: Estoy tratando de aguantar hasta las doce de la noche… ¿Qué hora es?

OLGA: Ocho y cuarto… Te falta un poco todavía…

(Suena el timbre de la casa. Olga va a la puerta)

MANUELA: (Nerviosa) ¡Llegó Vero! Esperá… ¿Qué vamos a hacer? ¿La vas a encarar vos a Verónica? Porque, a mi ella me da lástima…

OLGA: No, tranquila, deben ser los chicos. (Yendo a la puerta) A Vero la cité más tarde así armamos entre todos alguna estrategia…

MANUELA: Ah, claro, así armamos algo sin ella presente. (A Lucas) Pobre mina también con ese hijo que le tocó, que karma insoportable, yo en su lugar me pego un tiro en la concha. 

LUCAS: ¿Pobre, le decís ahora? En casa te la pasás puteando al pendejo todo el día…

(Vuelve Olga. Detrás Sara y Rodrigo.)

OLGA: (A Manuela y Lucas, exagerando) Le robaron el teléfono a Sara, en la esquina…

MANUELA/ LUCAS: Nooooo… 

SARA: (Como culpándola) No, en la esquina no, Olga, fue acá, en tu puerta…

MANUELA: ¿Pero cómo…? 

LUCAS: ¿Cuándo…?

RODRIGO: Recién. (Va a la alacena de la cocina y agarra un paquete de masitas) 

SARA: Me bajo de la camioneta, me llama mi hermana, la atiendo, y de la nada aparece el pibito y me pega el manotazo. Fue todo tan rápido que no pude hacer nada.

OLGA: Pero como está el barrio, por favor…

SARA: Yo gritando para que alguien me ayude y la gente me miraba como a una loca.

OLGA: No, no, la falta de solidaridad que hay hoy en la calle, realmente… 

MANUELA: No le importás a nadie. Si tenés un problema jodete, arreglátelas sola por boluda.

RODRIGO: (Comiendo una masita) La angustia oral que tengo…

SARA: Y encima Rodrigo, que en vez de perseguirlo se queda Momificado… ¿Qué pensabas? ¿Que si te quedabas quieto el pibe se iba a arrepentir y me lo iba a venir a devolver? 

OLGA: Habrá sido por la impresión, Sara. En esos momentos uno no sabe como reaccionar…

LUCAS: Y a veces hasta es mejor no reaccionar. ¿Si tiene un arma, de qué te disfrazas? Acá te pegan un corchazo por un teléfono de mierda…

SARA: Bueno, era un Iphone 11 Pro Max.

OLGA: ¡Ah, te lo compraste al final! ¡Muy bien! (Sara lo mira con mala cara) Ay pero te lo robaron, que tonta, perdón. Bueno, se compra otro. ¿Pero ustedes están bien chicos? ¿No les pasó nada, no?

SARA: No, un poco mareada nomás… 

LUCAS: ¿Era un pibito dijiste?

SARA: Sí. No sé, diecinueve años, tendría.

RODRIGO: Menos…

LUCAS: (A Manuela) ¿Qué te dije el otro día? 

MANUELA: Es que todo está tremendo…

RODRIGO: …Quince…

LUCAS: (A Rodrigo) ¿Nacionalidad?

RODRIGO: ¿Eh?

LUCAS: Sí, porque a la nochecita por acá andan rondando una banda de ecuatorianos que trabajan en la construcción de la avenida. Ya tienen las zonas repartidas. 

SARA: ¿Vos decís?

MANUELA: ¿Vos decís que no? 

LUCAS: A ver chicos, por favor, a un directivo de un canal de cable, muy amigo mío… 

MANUELA: A Ricky.

LUCAS: Sí, Ricky, hace poco, ¿cuando fue, hace un mes?

MANUELA: Mes y medio…

LUCAS: Mes y medio… acá nomás, cerca, qué serán… ¿treinta cuadras…?

MANUELA: Treinta y cinco.

LUCAS: Treinta y cinco cuadras, estaba parado con el auto en un semáforo, mira para la vereda y un par de estos lo miraban con una cara que te cagas en las patas… Encima se hablaban entre ellos, en ecuatoriano.

MANUELA: En dialecto. 

LUCAS: Y como son menores si los agarran entran por una puerta y salen por la otra…

MANUELA: (Como poseída) Pendejos de mierda, inadaptados sociales. Y los padres también, mangas de soretes mal cagados…

SARA: (Asombrada por la reacción) ¡¡Eh!! Manuela, por favor…

OLGA: Los chicos tuvieron unos problemitas en las vacaciones y necesitan descargar. ¿Empezamos? 

LUCAS: Yo descargo en el inodoro lo que mi mujer descarga por la boca. 

OLGA: Bueno, ¿empezamos antes de que llegue Vero? ¿Nos sentamos? 

(Olga se sienta en el sillón del comedor e intenta que los padres la acompañen, pero no le hacen caso)

LUCAS: Yo mejor me quedo parado. 

MANUELA: (A Sara y Rodrigo, por Lucas.) Colon irritable, nada grave. 

LUCAS: Me comí un estresazo por una miniserie de nueve capítulos para Miami, con un personaje precioso a mi medida que no salió y bueno, el cuerpo me pasa factura…. 

OLGA: ¿Ven? Eso es para preocuparse: La Salud, el teléfono Sara, va y viene. ¿Empezamos?

RODRIGO: Igual no hay que atender más el teléfono en la calle, Olga, comentáselo a los chicos en el colegio…

SARA: Ah, bueno, pido perdón. Parece que la culpa es mía ahora. 

RODRIGO: ¿No podías haber esperado entrar para contestarle a tu hermana? ¿Era una urgencia? No, no era una urgencia. 

SARA: ¿Desde cuándo tengo que tener una urgencia para hablar con mi hermana? 

RODRIGO: Vivimos ya en otra época, mi amor. Date cuenta.

OLGA: Igual, repito, lo importante es que nadie salió herido, empecemos por favor… 

RODRIGO: Sí, pero hay que estar más atento en la calle.

SARA: No, yo estaba atenta. Vos te quedaste paralizado. Si me secuestraban, ¿también te ibas a quedar así, lo más tranquilo?

RODRIGO: Es que no estaba tranquilo. Pero no podía reaccionar, no podía…

LUCAS: Ey, Ey… ¿Pensaste por qué?

RODRIGO: No sé, ausencia de adrenalina… 

OLGA: Porque nosotros no somos chorros. No te sientas culpable, Rodri. Nosotros somos Argentinos que pagamos nuestros impuestos, el alquiler, pagamos las cuotas del colegio de nuestros hijos (Miradita a Lucas y Manuela.) Nosotros vamos al supermercado con plata, no a escondernos un paquete de galletitas de salvado en la bombacha y salir corriendo. Por eso cuando pasan estas cosas nos sorprenden y…

RODRIGO: Y perdemos capacidad de reacción. 

OLGA: Eso. Y tu falta de reacción, también habla muy bien de vos, de la persona que sos. De tu ser social. De tu luna en virgo… 

RODRIGO: (Mirando a Sara) Bueno, gracias…

OLGA: Porque ahí, en tu momento de desconcierto, es donde los otros se aprovechan…

RODRIGO: (A los demás) Que grossa que es… Sos grossa Olga. 

LUCAS: (A Manuela) Se quedó como en la peli que vimos…

SARA: ¿Qué peli? ¿Está en Netflix? 

MANUELA: No, no está en Netflix.

SARA: Ah, porque nosotros solo vemos Netflix.

RODRIGO: ¿Qué pasaba en la peli…?

LUCAS: (Se entusiasma) Bueno, era rara… Gente en una mansión, una fiesta, que de pronto no pueden salir… Eso. De la casa no pueden salir.

RODRIGO: Los habían dejado encerrados… 

LUCAS: No, eso era lo loco, la puerta de la casa estaba abierta pero ellos llegaban al marco y no salían. Decían: mejor salgo después, la verdad ahora no quiero salir, ahora no tengo tantas ganas… y cosas así por el estilo. Pero eran excusas. No podían salir. Muy loco. Varios días creo que estuvieron así…

SARA: (Yendo para el comedor, donde está Olga) Bueno, empecemos que va a llegar Verónica…

RODRIGO: Pará, que esto está interesante.

SARA: ¿Eso te interesa?

RODRIGO: (A Lucas) ¿Y cómo termina la peli? ¿Salen al final?

LUCAS: Sí, salen, pero tenes que verla. No te la quiero spoilear. Es difícil de contar. 

MANUELA: Era como una especie de brujería que les habían hecho y por eso no podían salir. 

LUCAS: Sí, y cuando se dan cuenta de esto, se ponen todos en una posición… ¿no? determinada…

MANUELA: Claro, repiten una posición, o repiten algo que habían dicho antes, una frase o unas palabras, no me acuerdo bien.

OLGA: ¿No será un conjuro…? 

LUCAS: Sí, eso. Y ahí salen.

SARA: Perdón, pero no se entiende nada esta pavada, ¿podemos empezar?

OLGA: No, ninguna pavada. A ver, ¿no será que les hicieron un hechizo y pudieron salir recién cuando encontraron la clave para abrirlo? 

LUCAS: Sí, algo así pasaba. 

SARA: (Irónica) Mirá Olga como sabe de esto.

OLGA: No, yo no sé de esto, pero leí un par de libros porque me interesan los fenómenos paranormales, nada más. 

SARA: Pensé que eras sicóloga.

OLGA: Y lo soy, soy sicóloga social, pero leo de todo. Y leí sobre hechizos de poder que utilizan fuerzas espirituales…

RODRIGO: (Riendo) Me estás dando miedito, Olgui. ¿También haces hechizos? 

LUCAS: (Riendo) No sé si hará hechizos pero miren la máscara loca que se trajo de China… (Intenta tocarla)

OLGA: (Enojada) ¡Te dije que no la toques, Lucas! 

RODRIGO: Tremendo el mono viejo. ¿De qué es, de marfil… de ébano…? (Intenta tocarla)

OLGA: (Más tranquila, a Rodrigo) No, no, no la toques Rodri. 

LUCAS: (Riendo) No hay que tocarla porque puede aparecer el espíritu del mal. Un indio mono de Sumatra, con los ojos rojos y un hacha con fuego…

OLGA: (A Lucas) Te reís pero es un tema serio. (A Todos) ¿No saben que existen fenómenos paranormales…?

SARA: Hablando de fenómenos paranormales y extraterrestres, podemos enfocarnos en Franco, el hijo de Verónica, que para eso nos reunimos antes.

MANUELA: Sí, ¿a que hora viene Vero? Porque yo dentro de un rato me tendría que ir…

SARA: Yo también…

RODRIGO: (A Lucas) Lo que no entiendo es por qué no podían salir si la puerta estaba abierta. No es lógico.  

OLGA: (A Rodrigo) No busques explicaciones lógicas porque no la tiene… A ver, chicos, concentrémonos acá. Tenemos que armar un plan para encarar a Verónica. Hay que ser muy cuidadosos.

SARA: Bueno por eso, empecemos…

MANUELA: ¿Un tecito primero, Olgui? (Va a la cocina a prepararlo)

OLGA: Bueno, un tecito. Traigo unas galletitas de salvado que compré, las pagué con mi plata, eh…

RODRIGO: Para mí, café.

LUCAS: Yo no quiero nada, a ver si me aflojo.

OLGA: (A Manuela) Salí querida, yo lo preparo. (Manuela vuelve al comedor. A Todos) ¿Con azúcar lo toman?

SARA: Amargo…

RODRIGO: Amargo lo tomo, pero apurate así empezamos…

OLGA: (Misteriosa) Sí, igual Rodrigo… creo que ya estaríamos metidos en tema “Verónica y Franquito”, aunque desde otra tangente… 

SARA: ¿Que tangente? 

OLGA: Bueno… creo que todos, alguna vez, nos hemos quedado paralizados, inmóviles, frente a una puerta que no podemos atravesar….

LUCAS: Ah, como en mi peli…

OLGA: (Olga lo calla) O también inmóviles, momificados, sin poder reaccionar, frente a alguien que violentamente nos arrebata algo que es nuestro… 

LUCAS: Ah, como el celular de Sara… 

OLGA: Por favor, Lucas…  ¿O no estamos un poquito paralizados en el caso de Franco?… No poder dar «el paso necesario» a pesar de la violencia que sufrimos. Porque yo siento que todavía aparecen culpas… (Manuela se señala)

SARA: Pero, ¿de qué culpas hablas, Olga? Nosotros en la reunión de los padres del lunes ya resolvimos qué paso dar… 

OLGA: Sí, todo muy lindo con esa reunión de ustedes, los padres, pero lo concreto es que hace tiempo que vienen hablando sin poder avanzar… ¿O no?

MANUELA: Y, sí, desde que entró Franco. A principio de año.

OLGA: Desde principio de año: Que hoy no, que mañana, que me da lástima, que pobre la madre también. Por eso esta reunión. Y no se defiendan porque si tiro todo esto a grupo es para que lo pensemos juntos.

SARA: Nadie se está defendiendo, Olga. Lo que te queremos decir es que por fin el grupo de padres de cuarto B en la reunión del lunes pudo ponerse de acuerdo en qué medidas tomar. 

RODRIGO: Ya dimos ese paso.

SARA: Si te mandamos el video del final de la reunión con el festejo, ¿o no lo viste? 

OLGA: Sí, claro que lo vi…

(Quejido grave de Lucas)

RODRIGO: (A Lucas) Che, pero vos no estás bien… ¿Qué te pasa? ¿Tenes ganas de cagar?

LUCAS: Sí, sí, pero no no.

RODRIGO: ¿No qué? ¿No podes o no queres?

LUCAS: Sí que quiero, como no voy a querer, como todo el mundo, pero tengo que cagar a una hora determinada. (Lucas gime fuerte)

MANUELA: Andate al baño a cagar ya mismo y dejá de sufrir. ¿Olga, puede pasar…?

OLGA: Claro, si ya le ofrecí…

LUCAS: Noooooo, no le quiero dar entidad al dolor. Esto es todo del bocho, chicos. Sigamos hablando del hijo de Verónica que me interesa… (Otro retorcijón) ¡Ay! 

RODRIGO: (A Sara) Se está cagando encima, pobre cristiano…

SARA: (A Rodrigo) Bueno, pero no lo digas así que es un asco…  

OLGA: Yo le voy a dar un tecito, no puedo verlo así… 

LUCAS: Noooo, a ver si me aflojo del todo…

OLGA: No te puede hacer mal un te, Lucas, te hago un té negro que seca… Todos querían té ¿no? 

RODRIGO: (Retándola a Olga) ¡Yo café, te dije! Pero apuremos un poco que va a llegar Verónica…

MANUELA: ¿Se puede fumar acá?

OLGA: No, acá adentro no, querida. Andá al patio si queres fumar…

MANUELA: Ok, preguntaba nomás… (Sale al patio a fumar) 

LUCAS: ¿Otro más? Pará un poco, ya vas por el segundo paquete.

RODRIGO: (A Manuela) Como fumas vos, eh… 

MANUELA: Es que estoy nerviosa.

LUCAS: Cuando se muera la cremo y la pongo en el cenicero de la cocina…

RODRIGO: Así te hace compañía. (Lucas y Rodrigo ríen)

MANUELA: Que dulces los muchachos, ¿no?  

SARA: Me encanta esa forma tan primaria de tratarse que tienen ustedes, los varones, son tan selváticos… Dos primates son… 

LUCAS: (A Rodrigo, por Sara) Uff, que Brava, eh. Primates nos manda… 

RODRIGO: (A Lucas) Y no sabes lo que es tenerla de jefa. Me mandonea en casa, en la empresa…

LUCAS: Ah, no sabía que trabajaban juntos.

RODRIGO: Sí, le conseguí un puestito en mi agencia de publicidad hace unos meses y ahora ya la tengo de jefa… 

SARA: ¿Algún problema con eso? 

RODRIGO: Ninguno mi amor, si me encanta que me des ordenes… 

OLGA: (Llevando las tazas) Ya estoy, ya estoy… ¿Empezamos chicos? Vengan… 

MANUELA: (Desde el patio) Una pitadita y voy… 

SARA: ¿No le habrás puesto azúcar, no?

OLGA: Poquito.

SARA: Ah, no, no tomo…(Le devuelve la taza)

OLGA: Pero poquito le puse… 

SARA: (A Olga) No te hagas drama. No quiero.

RODRIGO: Los dos nos estamos cuidando, Olgui.  

OLGA: (A Sara) No, cómo no vas a tomar. Te hago otro. (Vuelve a la cocina)

SARA: No, no, no, en serio, dejá, veni Olga…

OLGA: (Yendo para la cocina) Es un minuto.

SARA: Empecemos ya de una vez…

LUCAS: Qué tema el azúcar, ¿no? El coguionista de la ultima miniserie que trabajé, un papel chiquito, pero crucial en la trama,  me recomendó no consumir azúcar blanca…

RODRIGO: Ah, ¿vos trabajaste en tele? 

LUCAS: Sí, hace unos años… 

SARA: ¿En cual miniserie? Nunca te vimos. ¿Está en Netflix? 

LUCAS: No, no está en netflix, pero a lo mejor se acuerdan porque mi personaje era de un tipo que trabajaba en un cañaveral …

RODRIGO: (A Manuela) Ah, che, no les dijimos nada: muy buenas las pizzas a la parrilla. Te salieron espectaculares… 

MANUELA: Vieron que ricas pizzetas… 

RODRIGO: (A Manuela) ¡Qué bien cocinas! La receta de la masa ya quiero.

MANUELA: No la sé, me las traen así, a la dietética. Después te la averiguo. Ah, esto es importante, Sebás se olvidó el cepillo de dientes en casa el otro día. Te lo mando en la mochila de Bernardo.

SARA: No. Tiralo. Tiene miles. 

RODRIGO: Miles tiene… 

SARA: No se despertó, ¿no?

MANUELA: Nooo, apoyó la cabeza en la almohada y siguió hasta el mediodía. La pasaron bárbaro.

SARA: Es que se quieren mucho esos dos. A Sebás también le encantaron la pizzetas, y eso que él no come nada. 

MANUELA: Ah, ahora cumple años Sebás ¿No quieren comprarme pizzetas para el cumple?

SARA: No, gracias, ya encargamos catering. 

RODRIGO: Ya pedimos sushi (A Lucas) Hablando del cumple… ¿Sigue en pie el ofrecimiento de la animación para el cumple de Sebás, no? Mirá que no tenemos tiempo para llamar a otro. (Marca en su teléfono)

LUCAS: Chicos, obvio, no llamen a nadie, cuentan con mis servicios. Les voy a hacer una animación de primera. Olga, escuchaste, les voy a hacer la animación para el cumpleaños de Sebás… 

OLGA: ¿Qué decís?

LUCAS: (Manuela le da una moneda de su bolso) Ah, cierto, y estoy agregando unos trucos de magia…  

SARA: Ah, que bueno eso, a los chicos les encanta… 

MANUELA: (A Lucas) Mostrales, mi amor… 

LUCAS: Sí… Sara, tenes una moneda en la oreja…

SARA: ¿Cómo?… Ah, es el truco… (Lucas va hacia la oreja de Sara y se le cae la moneda) Ay, me sacaste el arito… 

MANUELA: Le falta practicar todavía. Y es nuestro regalo, no les vamos a cobrar…

LUCAS: Sí, se los hago gratis… 

RODRIGO: (Con el teléfono en la oreja) No, cómo no nos vas a cobrar, es tu trabajo, Lucas. Pero practicá un poco porque sino los chicos te van a descubrir.

MANU: Sará me ayudó con el logo de la dietetica. 

LUCAS: Sí, hoy por mí… 

SARA: Bueno, ¿pero empezamos o no? En cualquier momento llega Verónica. Rodri, dejá ese teléfono. Concentrate acá.

RODRIGO:  Estoy llamando a Sebástian… (Corta, malhumorado) Le compramos un celular para estar conectados pero no atiende.

OLGA: Ya estoy, ya estoy… (Vuelve con una taza)

RODRIGO: (Vuelve a marcar) Pruebo una vez más… 

SARA: Pero, ¿para qué lo llamas ahora? Estará jugando.

OLGA: (Le alcanza una taza a Sara) Tomá, chiquita, sin azúcar para vos. Como le gusta jugar a Sebás.

SARA: ¿Leche no tenés?

OLGA: Te traigo. (Sale fastidiada)

MANUELA: ¿De almendra tenes? (A Sara) Es más sana. 

RODRIGO: (Corta el teléfono) No hay caso, no atiende. Usa el teléfono para jugar. Se pasa el día cazando pokemones… Es un crack. 

MANUELA: ¿No es chico para usar celular? Nueva años tiene.  

RODRIGO: (A Sara) Escuchámela a la Manu.

LUCAS: (A Rodrigo) ¿Viste?, estás desprevenido y te la clava en el ángulo. 

SARA: (A Manuela) A mí me da tranquilidad poder estar conectada con él todo el tiempo. 

LUCAS: Bernardo también nos pide uno. 

SARA: Bueno, la mayoría ya tiene.

MANUELA: Yo para que se olvide del celular le conseguí un perro… 

OLGA: (Entra con la leche)  Acá tenes querida. Que lindo un perrito para los chicos.

MANUELA: Sí, ni bola le dio. 

LUCAS: Y claro, Manu. Quería un celular, no un perro. Un perro es otra cosa… 

OLGA: ¿Empezamos? 

LUCAS: Y lo peor es que casi terminamos separados por culpa de Sachi.

OLGA: ¿Sachi le pusieron? Que lindo nombre para un cachorrito.

MANUELA: No, Sachi es mi prima hermana, la que nos regaló a Irina, una cocker Spaniel.

LUCAS: ¿Nos regaló? Nos la encajó, Manuela, era una perra adulta. Diez años tenía. 

OLGA: Bueno, Irina también es lindo nombre para una perrita. ¿Empezamos?

SARA: (Con el saquito de te en la mano) Olgui, ¿donde puedo poner esto? 

OLGA: (Olga sale para la cocina a buscar un platito) Ahí te traigo, ¡pero empecemos por favor!

MANUELA: Lucas la mandó a matar.  

SARA: ¿Qué? 

RODRIGO: Es tremendo eso que contas…

MANUELA: A Irina, a la perra, eh, no a Sachi que es mi prima hermana… 

OLGA: Sí, habíamos entendido… Igual, que horror, Lucas, eso es un crimen.

RODRIGO: (A Lucas) ¿Pero por qué hiciste eso?

LUCAS: ¿Por qué? Porque se ponía violenta. (A Olga) Y criminal hubiese sido darle con un palo y tirarlo a la basura. Lo mío fue humano. Una inyección en la veterinaria y se acabó.

OLGA: Ah, bueno, ahí sí… Pusiste un límite.

RODRIGO: ¿Pero a tu prima qué le dijeron del perro?

MANUELA: Que se nos perdió en Parque Centenario.

SARA: Sí, mejor mentir en esas situaciones.

RODRIGO: Sí, mejor mentir… 

LUCAS: Muy agresiva se ponía, pero muy. El sacrificio fue la única solución…

OLGA: ¿Nos estamos escuchando, grupo? (Siente algo en el aire) Sacrificio. Agresividad. Adultez. Dos puntos… Solución.

SARA: ¿Qué?

OLGA: Que estamos inmersos en nuestro tema crucial.

SARA: ¿Que cual es?

LUCAS: Ni idea. 

MANUELA: No entiendo. ¿Lo del perro?

OLGA: Bueno, muy bien, lo del perro. A ver… ¿Qué hizo Lucas con el perro?

RODRIGO / SARA / MANUELA: Lo mató. 

LUCAS: A ver, perdón, pero si nos morfaba las patas de todos los muebles…

OLGA: No te defiendas que no te estoy atacando. Al contrario.

RODRIGO: No te defiendas…

OLGA: ¿Qué hizo Lucas con el perro? Puso límites. ¿Ven como reaparece una y otra vez el tema en el grupo? ¿Y por qué? Pregúntense.

TODOS: ¿Por qué Olga?

OLGA: No, a mí no. Pregúntense ustedes por qué.

TODOS: ¿Por qué Lucas? ¿Porqué Rodrigo? (Etc.)

OLGA: Porque el conflicto nos está sobrevolando. Grupo conoce, grupo sabe, grupo se da cuenta… 

LUCAS: ¿De qué?

OLGA: De que tenemos que hacer eso. 

RODRIGO: ¿Poner límites?

OLGA: Ajá. Muy bien.  (Lo señala y Rodrigo se agranda) Pero como el tema es muy doloroso tratamos de evitarlo. 

MANUELA: Sí, a mí me da lastima, porque… (Confundida) ¿ahora me estas hablando del perro o del hijo de Verónica?

OLGA: De Franquito.

MANUELA: Y sí. A mí me da lástima porque es un nene. Y encima es medio amigo de Bernardo…

OLGA: (Señala a Manuela) ¿Ven como aparece la culpa, una y otra vez? 

RODRIGO: (Señala a Manuela) Culpa…

OLGA: Pero hay que encontrarle una contención al conflicto, una barrera… Un límite a un problema que… (Hace un gesto abarcador) nos desborda a todos. Una solución como encontró Lucas.

RODRIGO: (Señala a Lucas) Solución…

LUCAS: Pero Olga… ¿vos estás diciendo que le encajemos una inyección al hijo de Verónica…?

MANUELA: (Reprimiéndolo) Lucas… 

SARA: Lucas, no seas bestia…

RODRIGO: Qué animal…Sos un cuadrúpedo.  

OLGA: No, no digo eso. Peeero… sí podríamos pensar cuál es «la inyección» necesaria en este caso. Esa solución concreta tan deseada… pero hay una puerta que no podemos atravesar.

LUCAS: Ah, como en mi película… 

OLGA: (Callándolo) Por favor…

RODRIGO: Pero Olga, nosotros te dijimos que, como padres de cuarto B, ya decidimos… ¿No viste el video? 

LUCAS: Yo te lo mandé. 

RODRIGO: Ahí se ve claramente cual es nuestra decisión…

OLGA: Sí, lo vi, muy clara ahí, en la reunión la postura, pero el tema es como poner en práctica esa decisión, provocando el mínimo daño posible. 

SARA: Se me ocurrió algo. (Todos la miran) Una salida, como pedís vos, Olga…

OLGA: (Contenta) ¡Ahí está! ¡Vieron como funciona grupo! Me encantan estas reuniones cuando participamos todos. Lluvia de ideas… (LLeva a Sara al frente) Veni Sara, ponete acá… 

SARA: No, no hace falta, Olga, hablo desde acá.

OLGA: No, veni, vení…  A ver, a ver, escuchemos a Sarita…

SARA: (Incómoda) Bueno, es algo a partir de esto que contaron ustedes… Lo del perro… Yo podría comprar un perro y regalárselo a ese chico. 

(Se miran entre todos, sin saber cómo reaccionar a la idea de Sara.)

OLGA: ¿Vos comprarle un perrito a Franco, decís?

SARA: Y, sí. ¿De quién estamos hablando? Hay perros que se usan para acompañar a pacientes terminales, ¿o no? 

LUCAS: Sí. Es verdad. O a ciegos.

RODRIGO: Pero, mi amor…

SARA: (A Rodrigo) No empieces a argumentar en mi contra. No estamos en la oficina (A todos) En Holanda usan perros en las guarderías…

RODRIGO: Holanda es Europa, mi cielo…

SARA: (Enojada) Y un perro es un perro, mi cielo, acá y en la china… Son una buena compañía para los chicos… Y ese chico necesita una compañía adecuada, especial, más parecida a lo que es él.

OLGA: ¿Pero vos decís que el chico venga con el perro a la escuela? 

SARA: No. Yo digo que dejen al chico encerrado todo el día en su casa con un animal.

TODOS: Ah!!

OLGA: Bueno, puede ser, porque yo no sé si el ministerio permite animales en las aulas…. pero, antes de que me olvide… ¡atención grupo! Yo estuve ideando algo: Un código de comunicación interna para cuando llegue Verónica: Cuando yo me toque el pecho así… (Se toca las tetas) es porque lo que voy a estar diciéndole a Verónica en ese momento va a ser algo solo para que ella crea que estoy de su lado, o en un lugar imparcial… ¿ok? 

LUCAS: Ok, para engañarla.

OLGA: No, yo no dije engañarla. Yo digo… para conducirla a un lugar más conveniente…

LUCAS: Sí, eso. Como hicimos con Irina. Cuando la llevábamos a dar la inyección, la perra se ve que algo intuía y no quería subir al coche. Entonces le hice un caminito con Doguis…

MANUELA: Pobre. Amaba el Dogui.

LUCAS: …Y ahí la pude conducir al coche.

OLGA: No me gusta esa comparación, Lucas. No me gusta.   

SARA: Ayer llamó a casa. 

OLGA: ¿Cómo, querida?

SARA: Que ayer llamó a casa. 

OLGA: ¿Quién? 

SARA: Verónica, ¿de quién estamos hablando? Estaba totalmente atravesada, loca, como poseída.

RODRIGO: No le digamos loca, mi amor…

SARA: Digo que se puso como loca. Para mí, intuye algo de todo esto. (Señala a la reunión) 

LUCAS: Noooo… ¿Ella no sabe de la reunión del lunes… o sí?

SARA: Me parece que… algo sabe… 

LUCAS: ¿Pero quién se le dijo?

MANUELA: ¿Pero no habíamos quedado en hablar primero nosotros acá…?

LUCAS: Claro, y después ver como encararla.

SARA: Bueno, fui yo. 

LUCAS: ¿Vos? 

SARA: Sí, yo, y pido perdón. Fue un error nuestro que se haya enterado así…

RODRIGO: ¿Cómo nuestro? Si yo no hice nada.

SARA: No, tenes razón, vos nunca haces nada. Fue mi culpa. Y estoy pidiendo perdón, me parece, ¿no? 

OLGA: Chicos, que el grupo no pelee, por favor.

SARA: Me equivoqué y reenvié el videito del festejo que hicimos del final de la reunión… al grupo de chat viejo.

LUCAS: Nooooo… Pero si dijimos de no mandar más cosas a ese chat. Ademas quedamos que el único que subía fotos y videos era yo. Yo manejo redes, soy actor chicos… 

MANUELA: ¿Verónica vio ese video?

SARA: Y sí, te estoy diciendo, por eso me llamó…

MANUELA: Tenías que haber silenciado ese grupo viejo como hicimos todos. Vas a los tres puntitos de arriba y… 

SARA: Ya se como se hace, Manuela, no soy imbécil. 

LUCAS: ¿Y qué le dijiste?

SARA: ¿Y qué le iba a decir? ¿Que estábamos arengando a la selección de hockey?

MANUELA: Dios mío… No se si voy a poder mirarla a la cara ahora cuando llegue… 

LUCAS: Ese video me salió tremendo.

RODRIGO: Tremendo es el momento que pasó mi mujer cuando Verónica la llamó a casa, Lucardi. Eso es lo tremendo.

SARA: Bueno, ya está, Rodri, ya pasó. El tema es que si nos vio en el video…

OLGA: Va estar muy a la defensiva…

LUCAS: Y sí. Ese video es contundente.

OLGA: …Yo había pedido expresamente tratar el tema con mucho cuidado. 

SARA: Bueno, después de todo se enteró de lo que se tenía que enterar, porque la decisión de los padres ya está tomada. 

RODRIGO: Olga, vos viste el video. Conoces perfectamente el resultado de esa reunión. La opinión que tenemos todos los padres y madres de cuarto B… (A los demás) ¿O no, chiques?

MANUELA: Sí. No vamos a aceptar otra que la rajada del nene.

LUCAS: Cuarto B decidió expulsar a Franco del colegio.

OLGA: Sí, pero yo tengo que pensar en la institución. ¿Quién piensa en la institución? Que haya visto ese video… 

SARA: Fue un accidente, te dije…

OLGA: Tremendo. Hay que ponerse un poco en los zapatos de esa pobre mujer… 

LUCAS: Sí, y nos ponemos, Olga, Tranqui…

OLGA: ¡Tranqui las pindongas! A esa chica le llegó el video. Lo ideal, y lo digo por experiencia profesional, hubiese sido que el hecho tuviera el menor impacto social posible… 

SARA: ¿Pero es para tanto? Es un video casero, filmado como la mona.

OLGA: ¿Y si lo lleva a los medios? 

MANUELA: Esa mina es capaz de cualquier cosa. 

OLGA: ¿Como queda parada la escuela?

LUCAS: Además Sara, yo lo filmé como pude y me quedó esclarecedor. 

SARA: Bueno, ¿saben qué? En este momento me siento un poco señalada. 

RODRIGO: Mi mujer hizo lo que pudo con ese “paquete”. 

SARA: (A Olga) ¿O te crees que no es difícil para nosotros también? ¿Que somos ahora, nazis, los padres de cuarto B?

RODRIGO: Eso también es cierto. 

SARA: Son nuestros propios hijos los que están ahí, todo el día con él… 

RODRIGO: ¡Con la intensidad de ese pendejo al mango…! (Marca en su celular)

LUCAS: Y aparte ¿qué es lo que tiene este nene? Porque Manu me contó pero no le entendí nada…

OLGA: (No puede creer la pregunta de Lucas) Lucas, ¿de qué estamos hablando? Síndrome de Asperger…

LUCAS: Ahhh… Bueno, bueno… Apa laláaa… Al fin le ponemos nombre… Porque eso es grave… (Pequeña pausa) Pregunto ¿es grave? porque no lo sé… 

RODRIGO: (Con el celular en la oreja) Lucas, ¿me estás jodiendo? 

MANUELA: ¡Lucas! (Reprimiéndolo)

SARA: Sos una bestia.

RODRIGO: Chicos, a ver, si vamos a hablar de esto, infórmense un poco.

SARA: Nosotros sabemos bien de que se trata porque antes estaba metido en casa todo el día. Se lo fumaba la niñera de Sebástian. Tres niñeras me renunciaron este año. 

LUCAS: Bueno, pero… ¿Cómo sería, en concreto, el síndrome? Digo, porque si vienen los medios al primero que van a encarar es a mí, eh…

RODRIGO: Tenes que decir que es un trastorno de conducta, que le costaba sociabilizar, comunicarse con los demás y que por eso lo separamos del grupo. 

OLGA: Que se obsesionaba, pobrecito, con algo y no hablaba de otra cosa. 

SARA: Pero con una intensidad que es anormal… 

LUCAS: Obsesión, intensidad, anormalidad, ok, entiendo. Es como… un autismo.

OLGA: No, es un autismo moderado, no utilices palabras que no conoces.

LUCAS: Ok, ok. Pero pregunto: ¿Escuelas especiales para esto, no hay? ¿No sería mejor que estudie con otros chicos que sean así como él, medio medio…?

MANUELA: ¡Lucas!

SARA: (A Lucas) ¿Medio medio qué? 

OLGA: ¿Ven? A esto me refería…Traten, por favor, de no emplear esos términos delante de Verónica…

LUCAS: No, tranqui, todo bien.

RODRIGO: (Al teléfono) Hola, Sebás… Al fin nene…¿Por qué no atendías? 

SARA: (A Rodrigo) ¿Para qué lo llamas? 

RODRIGO: (A Sara) Lo llamo para avisarle que te robaron el celular… 

SARA: Noooo, no le cuentes del robo que lo vas a asustar. ¡Ya te escuchó!

RODRIGO: (Al teléfono) Nooo, no le robaron el celular, lo perdió. Escuchame… No, ¿qué cine? Estamos en una reunión en casa de Olga por el temita de Franco… 

OLGA: Pero cómo… ¿Ustedes le contaron a los chicos de esta reunión…?

SARA: En casa se habla de todo con nuestros hijos. 

MANUELA: (A Sara) Está muy bien que se enteren. Es la realidad en la que viven.

(Suena el timbre de la casa. Todos se ponen nerviosos.) 

RODRIGO: (Al teléfono) Espera un cachito, hijo. 

OLGA: ¡Ya llegó y no acordamos nada! 

RODRIGO: (A Olga) Dale, andá a abrir…

OLGA: Por favor, pido calma, cuidemos las palabras… 

RODRIGO: (Tapando el teléfono) Sí, dale, abrile… (A Manuela) Poné música.

OLGA: Ah, y no se olviden del… (Se toca las tetas. Va a abrir.)

LUCAS: Sí, tranqui…

RODRIGO: (Al teléfono) Bueno, nada, atendé solo si te llamo yo. Y te corto porque llegó la mamá de Franco… Después te cuento… Después, te dije… Sí, hinchapelotas, creo que lo vamos a echar…